Qué son los cometas y de dónde vienen sus colas
Un cometa es un cuerpo pequeño formado por hielo, polvo y roca que, al acercarse al Sol, se rodea de una atmósfera difusa y desarrolla una o varias colas. Su aspecto cambia tanto a lo largo de la órbita que durante siglos se interpretó como un fenómeno atmosférico o como un presagio, y no como un objeto del sistema solar.
El núcleo: hielo, polvo y roca
El núcleo es la parte sólida del cometa y puede medir desde unos cientos de metros hasta algunas decenas de kilómetros. No es una roca compacta: se parece más a una mezcla congelada de agua, dióxido de carbono, metano y amoníaco con granos de polvo y fragmentos de roca.
Ese material se formó en las regiones frías del sistema solar y apenas se ha modificado desde entonces. Por eso los núcleos se consideran muestras de materia primitiva, una cápsula que conserva información sobre la nebulosa de la que nacieron el Sol y los planetas.
La coma y las dos colas
Al acercarse al Sol, el hielo de la superficie se sublima: pasa directamente a gas y arrastra polvo. El resultado es la coma, una envoltura difusa y brillante alrededor del núcleo que puede crecer mucho más que el propio cuerpo sólido.
La radiación solar ioniza parte de ese gas y el viento solar lo empuja. Así se forma la cola de iones, recta, azulada y orientada siempre en dirección opuesta al Sol. La cola de polvo es más curva y blanquecina, porque los granos siguen en parte su propia órbita y la presión de la radiación los desplaza con menos eficacia.
Las colas pueden extenderse millones de kilómetros, pero su densidad es extremadamente baja, menor que la de cualquier vacío que se consiga en un laboratorio. Buena parte de ese espectáculo es vacío iluminado.
De dónde vienen: dos reservorios
Los cometas proceden de dos regiones muy distintas. El cinturón de Kuiper es una franja de cuerpos helados situada más allá de Neptuno, relativamente plana y alineada con el plano de los planetas. La nube de Oort es una envoltura esférica mucho más lejana, cuyos límites no están bien definidos y que rodea al sistema solar entero.
Los cometas de periodo corto, los que regresan en menos de dos siglos, suelen venir del cinturón de Kuiper o de su periferia. Los de periodo largo llegan desde la nube de Oort, con órbitas muy alargadas y en cualquier inclinación.
Por qué algunos vuelven
Un cometa vuelve si su órbita es cerrada y no se ve alterada por encuentros cercanos con planetas. Las perturbaciones gravitatorias de los gigantes, sobre todo de Júpiter, pueden capturar un objeto en una órbita más corta o, al contrario, expulsarlo para siempre del sistema solar.
El cometa Halley, con un periodo de unos 76 años, es el ejemplo más citado de retorno predecible. Otros se desintegran: el calor repetido de cada paso cerca del Sol agota sus hielos y el núcleo acaba rompiéndose en fragmentos.
Qué se aprende al estudiarlos
Los cometas interesan porque contienen material poco procesado. Al analizar la luz que emiten se identifican moléculas, entre ellas compuestos orgánicos, y se comparan sus proporciones con las que presentan otros cuerpos del sistema solar.
También se discute cuánta agua pudieron aportar a la Tierra primitiva. La comparación entre el hielo cometario y el agua terrestre no es concluyente, y ese sigue siendo un tema abierto en el que cada nuevo análisis matiza la respuesta.
Cómo observarlos
La mayoría de los cometas son objetos tenues que exigen cielos oscuros y paciencia. Un cometa brillante puede verse a simple vista como una mancha difusa con una cola corta, pero los grandes espectáculos son excepcionales y difíciles de anunciar con precisión.
- Busca un cielo sin Luna y lejos de las luces de la ciudad.
- Empieza con prismáticos: muestran la coma y la forma general mejor que el ojo.
- Deja que la vista se adapte a la oscuridad durante varios minutos.
- Usa la fotografía de larga exposición para ver las colas tenues.
- Comprueba la posición del cometa noche a noche: se mueve respecto a las estrellas.
El brillo depende de la distancia al Sol y a la Tierra, del tamaño del núcleo y de su nivel de actividad. Dos cometas de aspecto parecido pueden comportarse de forma muy distinta, y ninguno garantiza el espectáculo que a veces se le atribuye.
| Parte | Qué es | Qué se observa | De qué depende |
|---|---|---|---|
| Núcleo | Hielo, polvo y roca | Punto débil, difícil de separar | Su tamaño y su albedo |
| Coma | Gas y polvo alrededor del núcleo | Mancha difusa y verdosa | La sublimación del hielo |
| Cola de iones | Gas ionizado por la radiación solar | Recta, azulada, opuesta al Sol | El viento solar |
| Cola de polvo | Granos arrastrados por el gas | Curva, blanquecina y ancha | La presión de la radiación |
| Órbita | Trayectoria alrededor del Sol | Posición cambiante entre estrellas | Los encuentros con planetas |
Los cometas son objetos frágiles y cambiantes: una parte del material que expulsan se queda en el espacio y alimenta las lluvias de meteoros cuando la Tierra cruza su rastro. Observarlos es mirar un cuerpo que se está deshaciendo mientras recorre el sistema solar.
Sigue leyendo
Cometas periódicos y no periódicos: cómo se clasifican
Los cometas se clasifican por período orbital y excentricidad: familia de Júpiter, tipo Halley y objetos de período largo llegados desde la nube de Oort.
Un cometa brillante se acerca al Sol: cómo observarlo
Qué cambia cuando un cometa se aproxima al Sol, por qué su brillo no se puede prometer y cómo preparar una observación.
Lluvia de estrellas: cómo preparar la observación
De dónde salen los meteoros, por qué hay noches mejores que otras y qué necesitas para verlos sin equipo costoso.